Un negocio puede verse muy bien en papel y aun así no alcanzar para la nómina. Es que la utilidad y el efectivo se mueven a ritmos distintos. Usted hace el trabajo hoy. Le pagan después. Las cuentas no esperan.
Un pronóstico corrige esto. Le muestra cómo se verá su cuenta bancaria la próxima semana, el próximo mes y el próximo trimestre. Usted ve los momentos apretados meses antes de que lleguen. Eso le da tiempo para actuar: mover un pago, cobrar una factura o posponer una compra grande.
Los dueños con pronóstico duermen mejor. Contratan cuando el efectivo alcanza. Dicen que no cuando no alcanza. Sin adivinar. Sin cuentas a las 2 de la mañana.
Actualizado cada mes — cada semana en temporada alta.
Construida sobre sus libros reales, no una plantilla.
Señalamos las semanas apretadas con tiempo, y con un plan para pasarlas.
Un solo número que puede consultar cuando quiera.